Un terremoto de magnitud 7.2 sacudió este miércoles la zona norte-central de Venezuela, con un epicentro cercano a la localidad de Morón, en el estado Carabobo, provocando severos daños estructurales en diversas ciudades, incluida la capital, Caracas.
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el sismo ocurrió a una profundidad aproximada de entre 8 y 13 kilómetros, lo que incrementó significativamente su percepción y potencial destructivo en la superficie.
El movimiento telúrico, que fue catalogado como un fenómeno superficial, también llegó a percibirse en la vecina Colombia y en otras regiones de la cuenca del Caribe.
El impacto en la infraestructura urbana generó escenas de pánico en la capital del país, donde se registraron evacuaciones masivas de oficinas y áreas residenciales.
Reportes preliminares indicaron la caída de fachadas, grietas profundas en múltiples inmuebles, el colapso parcial de algunas estructuras y severas fallas en el suministro de energía eléctrica y en los servicios de telecomunicaciones.
Tras el fuerte movimiento inicial, las autoridades activaron de inmediato los protocolos de emergencia correspondientes y emitieron alertas preventivas por posible riesgo de tsunami para algunas zonas costeras, las cuales fueron evaluadas minuciosamente durante las horas posteriores.
Ante la magnitud de la contingencia, los equipos de rescate y Protección Civil se desplegaron de emergencia en distintas entidades para evaluar los daños físicos y atender las solicitudes de auxilio de la población.
Asimismo, el Ejecutivo nacional ordenó la suspensión temporal de actividades laborales y educativas en los puntos más críticos del país, mientras continúan las inspecciones técnicas de la infraestructura pública y se intensifica la búsqueda de posibles personas afectadas entre los escombros de las edificaciones dañadas.