Un sismo de magnitud 7.2 sacudió este jueves el norte de Japón sin que, hasta el momento, se reporten personas lesionadas o daños materiales de consideración, según informaron las autoridades locales.
La Agencia Meteorológica de Japón precisó que el movimiento telúrico tuvo su epicentro cerca de la prefectura de Iwate, a una profundidad de 44 kilómetros, tras actualizar los datos iniciales que apuntaban a una magnitud de 6.9 y 50 kilómetros de profundidad.
Tras el evento, las autoridades descartaron por completo la posibilidad de que se genere un tsunami en las costas de la región.
El portavoz del gobierno japonés, Minoru Kihara, informó que el monitoreo de la situación se mantiene activo para garantizar la seguridad de la población. El funcionario declaró oficialmente:
“Hasta ahora no hay información que indique que hay víctimas humanas, pero continuaremos monitoreando y evaluando la situación”. Asimismo, la normalidad prevaleció en las zonas afectadas; imágenes de la cadena pública NHK mostraron el tránsito vehicular habitual en la ciudad de Hachinohe, mientras que en la localidad de Hashikami, donde el sismo se percibió con mayor fuerza, una habitante relató a la Agence France-Presse (AFP) que el único daño en su vivienda fue la caída de una fotografía enmarcada.
Este tipo de fenómenos son recurrentes debido a que Japón se ubica sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta, donde convergen cuatro placas tectónicas.
A causa de esta particular ubicación geológica, el país registra cientos de sismos cada año. Por esta razón, el archipiélago cuenta con estrictos protocolos de prevención, normativas de construcción antisísmica de vanguardia y avanzados sistemas de alerta temprana que minimizan los riesgos ante contingencias de esta magnitud.
Con información de AFP