
La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió este lunes que una posible incursión de las fuerzas de seguridad de Perú en la embajada de México en Lima, con el fin de capturar a la ex primera ministra Betssy Chávez, constituiría una violación grave al derecho internacional.
La declaración surge como respuesta a los comentarios del presidente peruano, José Jerí, quien afirmó estar “abierto a todo tipo de posibilidades” para detener a la exfuncionaria, quien se encuentra asilada en la sede diplomática tras ser acusada de participar en el intento de golpe de Estado de 2022.
Ante el cuestionamiento sobre la crisis bilateral, agudizada tras la ruptura de relaciones diplomáticas el pasado 3 de noviembre, la mandataria mexicana fue contundente en su postura respecto a la inviolabilidad del recinto. “Violaría todas las leyes internacionales (…). Una intervención en la embajada estaría fuera de toda norma”, señaló Sheinbaum.
Asimismo, defendió el derecho de asilo como un principio reconocido por las leyes de derechos humanos y calificó cualquier intento de vulnerarlo como un acto “muy grave”, haciendo un llamado a privilegiar el diálogo entre ambas naciones.
El escenario actual presenta señales contrastantes desde el gobierno andino; mientras el presidente Jerí mantiene una postura abierta a la intervención, el primer ministro Ernesto Álvarez aseguró el respeto a la inmunidad diplomática, y la Cancillería mexicana confirmó haber recibido garantías de seguridad.
Este episodio revive las tensiones sufridas en abril de 2024, cuando México rompió relaciones con Ecuador tras la irrupción armada en su embajada en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, un precedente que marca la seriedad de la actual advertencia presidencial.