Descartan campañas de vacunación escolar contra el sarampión en Querétaro

La secretaria de Educación del estado, Martha Elena Soto Obregón, informó que, tras una reunión de coordinación con la Secretaría de Salud para revisar la situación epidemiológica, no existe actualmente la necesidad de implementar campañas de vacunación contra el sarampión dentro de las escuelas.

Como parte de los acuerdos alcanzados, se determinó reforzar la difusión de medidas preventivas en redes sociales y reactivar los filtros sanitarios preventivos desde el hogar, al ingreso de los planteles y dentro de las aulas. Estas acciones buscan mitigar riesgos sin interrumpir las actividades académicas, manteniendo una vigilancia constante en el sistema educativo estatal.

La funcionaria estatal aclaró que las detecciones registradas hasta el momento han ocurrido exclusivamente dentro de los núcleos familiares y no en el entorno escolar, por lo que no se han identificado contagios secundarios que ameriten suspensiones o cuarentenas.

Al respecto, Soto Obregón señaló: “A ver, la semana pasada tuvimos una reunión con la secretaria de Salud… le preguntamos de manera expresa si había necesidad de alguna medida adicional; nos dijo que ella nos irá comentando poco a poco, que ahorita no hay necesidad de hacerlo, y el llamado a los papás y a las mamás es que saquen las cartillas de vacunación para revisar cómo están las vacunaciones de sus hijos y, en caso de que nos falte alguna, acudir”.

Finalmente, la titular de educación reiteró que la estadística oficial de casos es competencia de la autoridad sanitaria, mientras que las escuelas se mantendrán como espacios de promoción informativa.

Ante la ausencia de brotes en los salones de clase, insistió en la importancia de la prevención individual: “No, no, para nada, ni siquiera un contagio secundario que nosotros hayamos detectado… sería un llamado a los padres de familia que vean su cartilla de vacunación y que acudan en caso de que falte alguna”.

La coordinación entre ambas dependencias permanecerá activa para ajustar los protocolos en caso de que la situación epidemiológica presente cambios significativos.