El ajolote

el dios que se niega a crecer.

¿Curomo ves?

En los canales de Xochimilco vive una criatura que parece sacada de una película de ciencia ficción.

Le dicen el pez caminante, pero ni es pez, ni camina como nosotros.

Es el ajolote, una salamandra mexicana que decidió quedarse niño para siempre, manteniendo sus branquias de bebé toda la vida.

Pero aquí viene lo verdaderamente loco, tiene el poder de la autorreparación.

Si pierde una pata, una parte del corazón o incluso un pedazo del cerebro, le vuelve a crecer como si nada.Es el volverín de la vida real.

Aunque hoy está en peligro de extinción, este pequeño sonriente es el símbolo máximo de la resistencia y la biodiversidad de México.

Un tesoro milenario que nos enseña que la magia si existe y vive