Brasil puso en vigor este martes una nueva legislación que regula el acceso de menores de edad a las plataformas digitales, tras los escándalos de explotación sexual infantil registrados el año pasado.
A diferencia de otras naciones que optaron por la prohibición total, el modelo brasileño establece que los menores de 16 años solo podrán acceder a redes sociales mediante una cuenta vinculada a un responsable legal.
Para garantizar el cumplimiento, las empresas deberán implementar sistemas de verificación confiables, siendo la combinación de documentos de identidad y biometría facial el método predilecto por la industria para restringir contenidos pornográficos o violentos.
La normativa impone obligaciones severas a las plataformas, incluyendo la retirada inmediata de contenidos que sugieran abuso sexual y la notificación directa a las autoridades.
Asimismo, se prohíbe la publicidad dirigida a niños y adolescentes, la reproducción automática de videos y las denominadas «cajas de recompensa» en videojuegos.
Las sanciones por incumplimiento son rigurosas, contemplando multas de hasta 9 millones de dólares, suspensiones temporales y, en casos de reincidencia, la prohibición definitiva de operar en el país.
Expertos y ciudadanos han recibido la medida con optimismo ante los riesgos de la inteligencia artificial y la desinformación. Según se destaca sobre la madurez digital y la seguridad:
«La nueva ley es excelente. La cuestión es por qué, porque aún no están preparados para usar las redes sociales de forma adecuada. Vemos cómo la IA está atrayendo a tanta gente que crea contenidos falsos y perjudica a otras personas. Por eso precisan tener madurez digital y eso es algo que no tienen, así que la idea es excelente. Creo que esta restricción es muy importante, ya que me parece muy peligroso que los menores de edad tengan acceso a ese tipo de contenidos a los que Internet permite que los niños accedan.«