Ciudadanos de diversas edades acudieron este miércoles al módulo de vacunación instalado en Plaza de Armas, en la esquina del andador 5 de mayo, para aplicarse el refuerzo contra el sarampión.

Ante los reportes de brotes recientes, la población ha respondido de manera positiva a las recomendaciones de las autoridades de salud, formando filas que se extienden por varios metros del centro histórico.
Los asistentes destacaron que la medida es principalmente preventiva y busca subsanar esquemas de vacunación incompletos.
Durante el sondeo realizado en el lugar, jóvenes de entre 23 y 24 años manifestaron su preocupación por la desinformación y el auge de movimientos antivacunas, factores que consideran determinantes en el resurgimiento de enfermedades controladas.
«Me preocupa un poco porque, como se dio el caso del COVID, hubo mucha desinformación y la gente se tardó en generar conciencia«, comentó Daniel, uno de los ciudadanos en espera.
Por su parte, otras asistentes enfatizaron que la experiencia de la pandemia reforzó la cultura de la prevención y la importancia de proteger a sus familias.
Los testimonios recogidos durante la jornada reflejan una conciencia colectiva sobre la responsabilidad social en salud pública:
Daniel (24 años): «Vengo más que nada por el brote y porque de chiquito no me aplicaron la segunda dosis. Estoy consciente de que tengo una faltante«.
Mildred (23 años): «A mí no me dio tampoco varicela, entonces sí me dan miedo las enfermedades así. Es un poco de prevención«.
Denise (24 años): «Por personas que no se informan y no quieren leer si una vacuna les conviene o no, se hacen estos brotes. Yo a toda mi familia le digo que hay que vacunarse«.