
El Presidente Interino que Marcó el Cambio en México
Francisco León de la Barra y Quijano, nacido el 16 de junio de 1863 en Querétaro, fue un destacado político, abogado y diplomático mexicano que ocupó la Presidencia de México de manera interina del 25 de Mayo al 6 de Noviembre de 1911, tras la renuncia de Porfirio Díaz. Su breve gobierno simbolizó el fin del Porfiriato, un periodo marcado por la autocracia y el autoritarismo.

Hijo de un argentino y una queretana, León de la Barra se graduó en Derecho en la Universidad Nacional de México. Inició su carrera política como Diputado Federal en 1891 y luego se unió al cuerpo diplomático, sirviendo en varios países, incluido Estados Unidos, donde adquirió notoriedad como experto en Derecho Internacional.

Su presidency, descrita como un » porfiriato sin Porfirio «, estuvo caracterizada por su sólida formación y refinamiento cultural, ganándose el apodo de “ presidente blanco ” debido a su imagen de decencia y educación. Dejó el cargo el 6 de Noviembre de 1911, cuando Francisco I. Madero asumió la presidencia, tras lo cual León de la Barra se involucró en la creación de la Escuela Libre de Derecho.

A pesar de sus aspiraciones políticas posteriores, como su intento fallido de ocupar la vicepresidencia, ocupó diversos cargos, incluyendo la Gubernatura del Estado de México y el papel de ministro de Relaciones Exteriores durante un periodo tumultuoso de la historia mexicana bajo Victoriano Huerta. Finalmente, se trasladó a Francia, donde se convirtió en presidente del Tribunal Permanente de Arbitraje en La Haya y participó en comisiones internacionales post Primera Guerra Mundial.

Falleció el 23 de septiembre de 1939 en Biarritz, Francia, dejando un legado como un político que, aunque breve en su mandato, fue testigo y partícipe de un periodo crucial en la historia de México. Su vida y carrera reflejan los cambios complejos y las transiciones que impactaron al país en el siglo XX.