La Organización de Aficionados Europeos, en conjunto con la asociación Euroconsumers, presentó una demanda formal contra la FIFA ante la Comisión Europea, denunciando un presunto abuso de posición de monopolio.

Los demandantes califican como «exorbitantes» los costos de las entradas para el Mundial de Norteamérica, señalando que los boletos más económicos para la gran final alcanzan los 4,185 dólares.
Esta cifra representa un incremento de siete veces respecto al precio del mismo encuentro en el Mundial de Qatar 2022, lo que ha encendido las alarmas sobre el acceso de los seguidores al torneo.
El descontento se extiende a la fase regular del primer mundial ampliado a 48 equipos, donde la mayoría de las entradas para partidos de selecciones principales superan los 200 dólares.
La situación se agrava en la plataforma oficial de reventa de la FIFA, donde se han detectado asientos de categoría 3 anunciados hasta en 143,750 dólares, una cifra 41 veces superior a su valor nominal.
Ante las críticas, el presidente del organismo, Gianni Infantino, ha defendido la política de costos argumentando que los precios son simplemente una consecuencia directa de la enorme demanda global por el evento.
Como parte de la acción legal, los denunciantes exigen que la Comisión Europea obligue a la FIFA a cumplir con las siguientes medidas:
- Renunciar a la fijación dinámica de precios.
- Congelar los valores a los niveles anunciados en diciembre para la fase de venta de abril.
- Publicar, con al menos 48 horas de antelación, el número de boletos disponibles en cada categoría.